Fiesta

Fiesta

¡Que suene la música!

Muchas son las Bodas en las que los pies empiezan a moverse bajo las mesas poseídos por las ganas de fiesta. Al fin y al cabo, una boda es eso, una fiesta. Todo ha ido perfecto, hasta que el último plato ha encontrado la gloria, la música empieza a sonar y es hora de perder las formas, abandonar el decoro y dejarse llevar por la noche, cómplice de la alegría que reina en el ambiente. Tacones afilados al suelo, lazos al aire, la fiesta pide consuelo y risas. A los fotógrafos de bodas nos encantan estos momentos llenos de frescura y diversión en los que las fotografías se suceden. Es pura espontaneidad y eso nos encanta.

Por supuesto, tendremos en cuenta todos los detalles que has estado preparando para acompañar tu fiesta. Porque no se trata solo de la música, que es importante en sí misma, ya sea un DJ profesional o un grupo que pinche música en directo, es que hay muchos rincones especiales en el espacio elegido para la celebración. Empezando por regalos que faciliten el movimiento de las damas, como esas cestas de bailarinas, o pensando en apaciguar la calidez propia de mucho movimiento, como los abanicos. Geniales son los rincones que cobran vida propia, como el photocall, una excusa perfecta para divertirse frente a una cámara, el resultado de esos gestos es fantástico. Cuanto más grande sea la fiesta, mejores serán las fotos, sin duda.

Nos encantan esos momentos de la noche en los que reaparece el hambre y los invitados se sorprenden con un chocolate caliente con churros, unas crepes, o lo que hayan pensado los novios para aplacar esos antojos nocturnos que aparecen en todas las fiestas. Esos detalles se agradecen más que las cenas interminables, es más divertido y más oportuno. Y, por supuesto, a más de uno se le colará la risa entre bocado, entre bocado y copa. Nos sigue sorprendiendo el aguante de los más jóvenes y de los mayores. En bodas bonitas, y hay que decir que las bodas de Oliver & Viladoms Studio son todas así, nadie se quiere ir. Ha instalado un clima cálido de fiesta agradable, buen trago y mejor risa. Muchos invitados que no han podido apenas estar con los novios, por fin disfrutan ahora de su compañía.

Durante la fiesta se hacen fotografías con movimiento, con humor y con mucho compañerismo. Todos buscan divertirse, y la pareja es la primera en buscarla. Atrás quedaron las tensiones y los nervios, lo único importante es guardar recuerdos de momentos fantásticos. Esos recuerdos toman forma en nuestras cámaras que no dudan en sumarse a la fiesta. Porque no puedes contar la alegría a menos que la sientas. Como fotógrafos, nos divertimos en cada boda, en cada fiesta, porque queremos que se noten en el resultado. Y nuestras fotografías te lo pueden decir mil veces mejor que nosotros. Fiesta, música, invitados divertidos, pareja estimulante, detalles increíbles, mientras las luces se alinean con el momento y la noche se hace cómplice. Momentos increíbles para nunca olvidar.